El desarrollo pleno de la sexualidad es esencial para el bienestar individual, interpersonal y social. los derechos sexuales son derechos humanos universales basados en la libertad, dignidad e igualdad permanente en todos los seres humanos.
Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición.